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Historia de Alcorcón
Alcorcón, que hoy es una de las ciudades más representativas de la comunidad de Madrid, fue hasta bien mediado el presente siglo, un pequeño pueblo a las puertas de la capital, que vivía de la agricultura y de la alfarería.
En el censo de población de 1955 datamos 1370 habitantes, población que se triplica en el censo de 1960. Pero pasa una década y el numero de habitantes se multiplica por catorce, circunstancia que continua in crescendo ya que en 1975 el municipio llegará a tener 112.616 habitantes.

Esta población la forman sobre todo emigrantes de otras regiones de España y el aluvión es tan importante que se pierde la consciencia de lo que en el pasado fue Alcorcón: un pequeño pueblo campesino en el Camino Real hacia Extremadura que había vivido de la agricultura y de la cerámica- la que da lugar a nuestros emblemáticos pucheros - y cuya forma de vida desapareció porque se necesitaba el espacio físico, precisamente para albergar a su creciente población.
Desde la antigüedad los primeros seres humanos han buscado lugares próximos al agua para establecerse ya que es imprescindible para su propia supervivencia. También lo es para los animales y por lo tanto, el agua es la referencia y el lugar donde poder acecharlos y cazarlos.
Desde las investigaciones científicas más antiguas hasta las más modernas se han encontrado pocos restos prehistóricos en Alcorcón. En torno al arroyo Butarque se encontró un pequeño yacimiento paleolítico y en la fuente de la Canaleja, arroyo en la prehistoria, se encontraron lascas de sílex.
Tampoco hemos encontrado en las fuentes documentales consultadas la presencia de Alcorcón durante el periodo romano en Hispania.
El territorio de Alcorcón estaba enclavado en la zona geográfica en la que vivían los carpetanos que, como el conjunto de pueblos celtíberos se resistieron durante más de 100 años a la dominación romana, mediante la táctica militar de la guerrilla, con su arma preferida, la lanza, que utilizaban con gran destreza y rapidez.
Las fuentes consultadas para la época visigoda y musulmana tampoco nos hablan de Alcorcón, por lo que deducimos que no existía o que era una población insignificante.

Quizá la clave de la no existencia de esta aldea nos la da el historiador Julio González que nos habla de que la Meseta era una zona despoblada. La actual provincia de Madrid pertenecía a la marca de Toledo, citando a Al-Razi:" El país situado al sur de los montes y de la sierra central se llama España y la parte norte de la sierra toma el nombre de Castilla". Y a durante los últimos años de presencia de los visigodos en la península esta zona estaba muy despoblada, y esta situación se agravó con la llegada de los musulmanes.
Las rutas por las que circularon las expediciones militares musulmanas, según Julio González, nunca pasaron por Alcorcón, aunque el topónimo aluda a un termino árabe. Incluso puede que el nombre del municipio no provenga de atalaya, si no que haga referencia a alcornocal.
Comprendemos que es una afirmación muy importante decir que Alcorcón no es una fundación del tiempo en que los musulmanes organizaron políticamente esta parte de la península. Esta afirmación es el producto de una investigación, aún parcial, que, con todo interés, sacamos a la luz, con el firme compromiso de seguir investigando sobre el tema para poder aseverar con toda la seguridad posible si hubo o no, una torre defensiva de época musulmana que sea el origen de nuestro querido municipio.
Alfonso VI (1072-1109), entró triunfante en la ciudad musulmana de Toledo en el 1085, y toda la marca media musulmana pasó a poder del rey cristiano. Entre las ciudades conquistadas por el monarca estaba Madrid.
En las capitulaciones que se realizan entre los musulmanes y Alfonso VI y en la relación de las ciudades que se entregan al reino figura Alcorcón , pero quedan integrados al reino de Toledo, propiedad del Monarca, las tierras entre los Montes de Toledo y el Sistema Central.
Las referencias documentales indican que la mayor parte de las aldeas madrileñas nacieron durante el dominio cristiano.
La primera repoblación del nuevo territorio conquistado por Alfonso VI sólo se hizo donde ya había núcleo urbano, dejando por lo tanto grandes extensiones yermas. Lo que debió ocurrir es que , una vez ocupado el terreno y repoblada la población existente, los musulmanes desplazados a los arrabales, buscarían territorios donde poder vivir sin mayores problemas. Durante la época de Juan II (1406-1454), se promulgan decretos ordenando a los judíos y musulmanes que vivieran separados de los cristianos.
Esta expoliación es la que nos parece la más acertada para explicar el origen de Alcorcón: El de un grupo de musulmanes que han sido expulsados de sus hogares por los invasores cristianos y buscan un lugar tranquilo para vivir y trabajar. Este lugar pudo ser nuestro municipio. Suficientemente lejos de la recién conquistada almudaina de Madrid - más de tres leguas- y en una zona con buen barro y aguas subterráneas para realizar sus trabajos de alfarería. Recordemos que otra de las interpretaciones de Alcorcón es óxido de cobre. Si además, como hemos comentado, existían alcornocales para calentar los hornos que cocían el barro moldeado, mejor que mejor.
El primer documento medieval que hace referencia a Alcorcón data de 28 julio de 1208, en el cual se hace referencia a la Cañada de Alcorcón como camino de tránsito para el ganado lanar y referido al lugar donde está ubicada tal cañada, la cual sirve de linde para el Concejo de Madrid. Como el pleito que recoge dicho documento no estaba solucionado, se harán otros nuevos que confirmen los límites del Concejo de Madrid, y en ellas siempre aparece el término "Cañada de Alcorcón". Seis meses después, el 12 de diciembre de 1208, se confirma en otra carta la propiedad de la cañada de Alcorcón, de un millar de ancho hasta el valle del Maro (Valdemoro), al Concejo de Segovia para que sus rebaños puedan desplazarse a la propiedad del Concejo en zona de Valdemoro.
No fue hasta la época de Fernando III (1217-1252) cuando los limites del Concejo de Madrid estén más claros, con tres sexmos o compartimentos rurales: Aravaca, Vallecas y Villaverde. Alcorcón estaba incluido en el sexmo de Aravaca.
En 1383 tenemos noticias de que la población fue entregada a D.Pedro de Mendoza para, posteriormente, volver a posesión real. Esta fugaz pertenencia de la propiedad real a manos de un noble se debió al continuo enfrentamiento que hubo entre la nobleza y los sucesivos reyes de la casa de Trastamara por ver quién cedía privilegios y posesiones.
Será en 1485 durante el reinado de los Reyes Católicos, cuando se produzca la división de los términos municipales de Alcorcón y Móstoles.
También en 1496 se pusieron las lindes entre las jurisdicciones de Madrid y Toledo (Alcorcón pertenecía a Madrid, y Móstoles a Toledo).

Tenemos que esperar al reinado de Felipe II (1556-1598), para tener nuevamente noticias del municipio. Este rey mando hacer el inventario más completo hasta entonces, de todos los pueblos de sus reinos: "Relaciones Topográficas de Felipe II". En estas relaciones figura Alcorcón y en el capitulo II figura: "no se ha podido hallar la antigüedad de dicho lugar, ni quien fue su fundador (...)". Por ello frente a la opinión más generalizada de que Alcorcón es de origen musulmán, nosotros como ya hemos comentado en páginas anteriores, creemos que unos grupos de alfareros musulmanes, -oficio muy común dentro de la villa de Madrid-, por la presión social y política que padecen buscan un lugar tranquilo para poder vivir y trabajar en torno la que podía ser actualmente la Plaza del Tejar de Alcorcón.
Posteriormente un grupo de cristianos, debido a la presión demográfica del norte peninsular y a las facilidades dadas por los reyes castellanos, se asientan en la zona que actualmente puede corresponder al Prado de Santo Domingo y fundan una pequeña población, probablemente de origen agrícola.
Pensamos que este grupo de cristianos viene de la zona de la Rioja y con ellos traen un santo para que les proteja, Santo Domingo de la Calzada, o como se le conoce en Alcorcón, San Dominguín, por su reducido tamaño. Y junto a sus casas de adobe levantan una pequeña ermita: Santo Domingo de la Ribota -o de la rivera-.
En las "Relaciones" aparece esta ermita como un lugar de mucha devoción, indicando que debió haber una población que había desaparecido hacía unos ochenta años, debido a una gran mortandad, circunstancia esta muy frecuente durante la Edad Media, por las ínfimas condiciones en que se vivía.
Como iglesia parroquial figura Santa María la Blanca. Pero no están suficientemente datados ni su primitivo origen de mezquita ni su posterior transformación en iglesia cristiana. Según el informe de la restauración de 1992, realizado por la Comunidad de Madrid, sabemos que es el edificio más representativo del lugar, situado sobre un altozano, donde se supone que se encontraba la mezquita. Pero las primeras referencias están en las "relaciones" de Felipe II, y la actual iglesia puede fecharse entre finales del siglo XVI y principios del XVII para la cabecera y el ábside, finalizando su construcción en el siglo XVIII. Según este informe no se han encontrado restos de una iglesia anterior a esta. La fecha más antigua que aparece en ella es la de una lapida sepulcral (3 de Julio de 1595) que está bajo el actual pavimento.
El edificio debió proyectarse de tres naves, dando a las laterales la misma anchura que a los brazos del crucero; pero este ambicioso proyecto quedó reducido a lo que tenemos hoy: una iglesia de una sola nave con planta de cruz latina. Junto a la cabecera destaca la sacristía del siglo XVIII y a los pies, adosada al coro, la torre.
La iglesia tenía en las "Relaciones" una capellanía llamada de los Escolares, con unas cien fanegas de tierra aproximadamente, podía vivir una familia.
A partir del reinado de Felipe II los documentos sobre Alcorcón van a ser más numerosos. Así, durante el llamado Siglo de Oro de la Literatura española, Alcorcón aparece en varias obras literarias, como "La Tarasca del Alcorcón" y "El Alcalde de Alcorcón". También encontramos una fuente de información, de carácter costumbrista, en los protocolos depositados por los escribanos que abarcan los periodos de 1571 a 1768.

Con respecto a los portazgos. "En 1819 los cinco portazgos inmediatos a Madrid .-Alcorcon, Valdemoro, Venta del Cerezo, Vallecas, y Viveros - de los que ya le tenían datos contrastados de lo que producían por administración fueron arrendados y su primer remate quedaron 483.818 reales ."Y Solo la barrera de Alcorcón-Móstoles, rendía tanto como la del resto de la ruta Madrid-Badajoz". Entre los años 1842-1860 fueron nuevamente arrendados estos portazgos y por el de Alcorcón-Móstoles se pagaron en 1842,132.290 reales de vellón y 274.501 en 1860".
En el siglo XIX, las características del pueblo siguen sin variar substancialmente. Pascual Madoz cita una población de: "300 vecinos a principios del siglo, numero que descendió durante la guerra de la Independencia entre franceses y españoles (1808 a 1814) y la hambruna que asoló Madrid en 1812, la cual motivó que la guarnición militar arrasara toda la comarca, hecho del que todavía el pueblo no se ha podido recuperar".
En el año económico de 1899 a 1900 correspondieron al pueblo 17.308 pesetas por contribución total y 2.693 por provinciales.
A principios del siglo XX se construye en el término de Alcorcón los Castillos de los Marqueses de Valderas. Tres edificios en su origen. En un estilo muy ecléctico muy del gusto señorial de la época. El castillo principal se inaugura en 1917. es de planta rectangular con dos torreones circulares en su lado oeste. Consta de dos plantas, semisótano y techos abuhardillados y destaca en el la rejería que cierra la hilera de ventanas de la primera y segunda planta y los elementos decorativos como barandas de terrazas y cesterías modeladas en cemento de acuerdo con las tendencias del momento.
Tuvieron una época lamentable por el abandono en que se encontraban, pero en la actualidad se han reconstruido dos de los tres edificios que formaban el conjunto, siendo ya parte de nuestro paisaje y de nuestro vivir cotidiano. El más grande, es sede del Museo Municipal de Arte en Vidrio -MAVA-, el otro una de las sedes de la Universidad Popular.
También aunque con pretensiones más modestas aparece el otro resto significativo de nuestra historia: la fuente vieja, que recogió la primera canalización de agua del pueblo. En su lápida, todavía se conserva el año de su construcción, 1903, y los nombres de la Corporación Municipal que en aquel momento regía el Municipio.
Resumen del libro Imágenes de Alcorcón "Un paseo a través del tiempo" 1999 (Segundo volumen).
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